Island ruins

Las ruinas de la isla

Descubra el castillo de Tarut

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Solo quedan tres torres del castillo de Tarut, un trío de torrecillas derruidas encaramadas en una colina, en el corazón de la isla Tarut, y que una vez formaron parte de una fortaleza regional. El castillo, que se cree que data del año 5.000 a. C., y sus paredes desgastadas por el tiempo han sido testigo del surgimiento y caída de muchos imperios, y ahora están listos para ser descubiertos.

 

El castillo se alza junto a la costa de Qatif, a unos 30 km de Dammam, y se puede llegar a él a través de una carretera elevada que conecta la isla con tierra firme. Es fácil llegar desde Dammam por la carretera costera que serpentea entre ensenadas y bahías y pasa al lado de los barcos pesqueros. A veces, el puente que lleva a la isla está cerrado, pero solo tiene que explicar el propósito de su visita y podrá pasar sin problemas.

 

La mejor forma de visitar el castillo de Tarut es con un guía local, que le puede explicar su rica historia. Se cree que la propia isla es uno de los lugares habitados más antiguos de la península arábiga y corazón del antiguo reino Dilmún, una civilización que dominó las rutas comerciales de Arabia hace más de 4.000 años. En las eras posteriores, los turcos y los portugueses colonizaron la isla, lo que refleja la importancia de Qatif como lugar de tránsito del comercio marítimo.

 

En los cimientos del castillo se han encontrado inscripciones y reliquias de la era mesopotámica que sugieren que este se podría haber construido en el año 5.000 a. C. De ser así, el Castelo, nombre con el que se le conoce en la zona, fue seguramente la principal barrera defensiva entre las fuerzas invasoras y los habitantes locales durante más de un milenio. Hoy en día, sus muros, que permanecen intactos, se ciernen sobre el cercano pueblo, un reducto de arenisca de tiempos pasados.

 

Después de visitar el castillo también merece la pena conocer el pueblo aledaño, un laberinto de callejones y pasajes que no desentonaría en Portugal, Italia o España. Las fachadas de las casas conservan los vestigios de marcos y balcones de teca tallados, y los grabados de estilo arabesco dan fe del patrimonio protegido de la isla. Muchas de las casas están habitadas, lo que añade a la visita la oportunidad de ver cómo la vida diaria se abre paso entra tantas antigüedades.

 

El castillo de Tarut abre a partir de las 16:00. La entrada es gratuita, pero se puede contratar un guía por un módico precio.

Tarout Castle

Viaje de forma responsable

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