Fábrica de cerámica artesanal Dougha

Hecho a mano

Fábrica de cerámica artesanal Dougha

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La fábrica de cerámica artesanal Dougha, enclavada entre las cuevas de la cara occidental de la montaña de Al Qarah, es un fascinante regalo para cualquiera que visite el referente geológico más famoso de Al Ahsa. En la entrada se puede ver una llamativa exposición, con filas de vasijas volcadas que derraman varias tipos de arcilla y que destacan la importancia de la cerámica en el mundo islámico.

El antiguo oficio de moldear la arcilla, descrita en el sagrado Corán como la sustancia con la que se creó al ser humano, tiene un carácter especialmente simbólico en la historia de la humanidad. La acción de combinar la arcilla con la creatividad se cree que se remonta 15.000 años atrás, y los métodos de alfarería que se muestran en la fábrica Dougha están estrechamente vinculados con aquellos utilizados a lo largo de los milenios.

Un negocio familiar

Un negocio familiar

Los torreones y las puertas de la fábrica que parecen salidos de una fortaleza hacen que traspasar la entrada de este lugar nos traslade en el tiempo. Es aquí donde hace 150 años, un hombre llamado Dougha Al Gabash instaló su negocio en uno de los muchos escondites cavernosos de Al Qarah. El entorno templado no solo le resguardaba a él del calor, sino que también conservaba húmeda la arcilla procedente de la montaña. Era el lugar perfecto para que el maestro alfarero comenzara un oficio que después transmitiría a sus hijos, quienes a su vez se lo enseñarían todo a sus propios hijos.

Son dichos nietos quienes ahora están al cargo de Dougha. Puede que la fábrica haya cambiado desde los tiempos de su abuelo, ampliándose para incluir zonas de descanso para los turistas, baños y exposiciones sobre su historia. Pero el acabado de las piezas cerámicas sigue siendo una técnica específica de este lugar de Al Ahsa.

La entrada a esta fábrica al aire libre es gratuita y el ambiente es agradable. Se anima a los visitantes a que deambulen por los caminos bordeados de palmeras y disfruten de las vistas. Y aunque la cerámica sigue siendo el motivo principal para visitarla, se muestran otras piezas que también tienen su historia. Hay una recreación de un pozo del que los artesanos sacaban agua fresca de los manantiales de Al Ahsa. La carreta de dos ruedas se utilizaba para el transporte antes de que en 1967 se construyeran las carreteras modernas y el nuevo sistema de regadío. También hay una serie de objetos interesantes hechos con hojas de dátil, como bolsas, sombreros y objetos decorativos.

El proceso de fabricación de la cerámica

El proceso de fabricación de la cerámica

A diferencia de en la época de su fundador, al que se homenajea con fotografías y retratos en las paredes, hoy en día son habituales las visitas en la fábrica. Los alfareros de Dougha son acogedores y están encantados de mostrar su talento y demostrar la durabilidad de las piezas artesanales.

Empiezan con un trozo de arcilla en un torno de pie, construido en el suelo de roca para favorecer la estabilidad. Sus firmes dedos y brazos solo tardan unos minutos en transformar un montón de barro moldeable en una figura reconocible en cualquier casa del planeta. Una vez haya alcanzado una altura óptima y una anchura uniforme, la jarra (o tiesto, o florero o recipiente) está listo para secarse bajo el sol de Al Ahsa. Una vez seco, es la hora de acabar la pieza. Para ello, se cuece la arcilla en un horno cercano, alimentado con hojas secas de palmera. Tradicionalmente no se pintaban las piezas, pero ahora hay opciones de colores para adecuarse a los gustos de todos.

Al ver la destreza, la paciencia y la serenidad del proceso, no es difícil sumergirse en la naturaleza meditativa del mismo. Aquí, en uno de los centros de cerámica más antiguos de Arabia Saudí, podrá encontrar el antídoto a los rápidos y frenéticos ritmos modernos de la fabricación en serie.

Las piezas que resultan de la habilidad de los artesanos son muy variadas. Almacenadas en las baldas o colgando del techo, podrá ver de todo, desde enormes ollas con las que se cocina bajo tierra, llamadas mandi, hasta neveras de agua tradicionales (zeer) y quemadores de incienso mabkhara. Vasijas de diferentes tamaños y cientos de pequeños tiestos y jarrones aptos para llevar en la maleta. Las piezas están disponibles desde 10 SAR (unos 2,67 $).

 

Es su turno

Si quiere probar la alfarería y realmente apreciar la delicada destreza que implica, puede sentarse al torno. La fábrica de cerámica artesanal Dougha abre de 08:00 a 19:00. Las visitas en solitario pueden solicitar una demostración de los artesanos cuando lleguen, pero los grupos grandes deben concertar la visita con antelación.

Viaje de forma responsable

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