Ramadán en Yida

Viajar en el mes sagrado

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Ramadán, una de las épocas del año más importantes para los musulmanes, señala la primera revelación del sagrado Corán al profeta Mahoma (s.a.w.) con un mes de ayuno y dedicado a las buenas acciones y la contemplación espiritual. Al Ramadán le sigue Eid Al Fitr, un día festivo que trae consigo alegres escenas callejeras y una multitud de celebraciones en todo el reino. 

 

Se invita a las personas no musulmanas que visiten Arabia Saudí a que participen en esta celebración anual. La cosmopolita ciudad de Yida presenta la combinación perfecta de lo nuevo y lo antiguo. Los visitantes pueden viajar al pasado a través de las tradiciones con decenios de antigüedad de Hiyaz y al mismo tiempo ser testigos de la nueva manera en la que las generaciones más jóvenes de saudíes cumplen con el mes más sagrado del calendario islámico. 

 

Para aprovechar al máximo cualquier visita a Yida durante el Ramadán, haga como los habitantes de la ciudad y ahorre energía por el día. Como se cumple con el ayuno (sawm) desde el alba hasta el anochecer, muchas tiendas, restaurantes y cafeterías permanecen cerrados por el día. En su lugar, prepárese para pasear bajo el cálido brillo de los faroles fanus mientras el anochecer ve cómo se van levantando las persianas y la ciudad cobra vida. 

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Viaje al pasado en Al Balad

Si quiere conocer a fondo las antiguas tradiciones de Ramadán de la región de Hiyaz, es imprescindible visitar el centro histórico de Yida. Al Balad, declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y cuyo nombre significa «el pueblo», sigue siendo el motor de la ciudad. Durante las celebraciones de Ramadán y Eid, sus intrincados balcones roshan son testigos de escenas alegres y aromáticas gracias a los famosos puestos de comida callejera o bastas de Ramadán de Yida.

 

Cientos de estos puestecillos efímeros se instalan después de la Isha, la última oración del día, y sus vendedores lucen los tradicionales turbantes de Hiyaz y cantan canciones para promocionar las recetas populares de la región. Muchos de los chefs solo están en Ramadán y atraen a una clientela hambrienta y muy fiel. 

 

Entre los platos predilectos de la población se incluyen el baleelah, garbanzos hervidos acompañados de pepinillos, y el kibdah, hígado frito cocinado al momento. Para acompañar la comida hay una amplia selección de zumos frescos y zabeeb (pasas y menta). 

 

Durante el Eid, las calles de Al Balad se inundan de colores vivos y la población se engalana con sus mejores vestidos y tobes, y la comida se vuelve considerablemente más dulce. Podrá probar mamuls rellenos de dátiles, tortitas gatayef rellenas de crema y que se sirven principalmente en Ramadán, el hojaldre kunafa y unos bollos rellenos dulces llamados lugaymat. Las familias de visita suelen dar la paga de Eid a los niños, para que la gasten en las docenas de puestos que venden dulces, palomitas, juguetes y juegos tradicionales. 

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Un Ramadán moderno

En un día típico de Ramadán, solo se escucha el suave murmullo de las olas del mar Rojo en el sofisticado paseo marítimo de Yida. En cambio, por la noche se escucha música, alegría y de vez en cuando fuegos artificiales mientras las familias acuden en masa al paseo marítimo de Yida para romper el ayuno con el iftar

 

Este reformado tramo de 4 kilómetros, con sus parques infantiles, plazas y WiFi, refleja la Yida actual, como el espectáculo de luces en el que participan 300 drones, uno de las modernas actividades de Ramadán que aquí tienen lugar en los últimos años. 

 

Y aunque grupos multigeneracionales se reúnen bajo las palmeras adornadas con farolas en forma de media luna y un resplandor irradia de las preciosas mezquitas del paseo marítimo, las cuestiones fundamentales del Ramadán, espiritualidad y solidaridad, siguen siendo tan importantes en la Corniche como lo son en Al Balad. 

 

Los turistas no musulmanes pueden visitar las mezquitas en Ramadán, de manera respetuosa, aunque se recomienda evitar las horas del rezo, cuando lo más probable es que estén llenas de devotos.

 

Para conocer otro enfoque contemporáneo de la cultura del Ramadán en Yida, y además disfrutar del aire acondicionado, puede visitar los centros comerciales de la ciudad. El Mall of Arabia, el Roshan Mall y el Red Sea Mall son puntos de encuentro muy populares que ofrecen cientos de locales para cenar, beber e ir de compras. 

 

La hora de la caridad

Como el Ramadán es una época de generosidad, los bazares de caridad son numerosos en Yida en esta época. Normalmente venden artesanía casera, algunos incluso ofrecen ropa gratuita a los menos afortunados, y otros, como Bisat Al Reeh, un bazar muy concurrido del Centro Internacional de Exposiciones de Yida, ven como marcas de prestigio participan donando sus productos a organizaciones benéficas locales. 

 

No se sorprenda si le ofrecen comida y bebida si justo está en el centro minutos antes de la puesta del sol, ya que en las señales de stop se suelen reunir voluntarios para ofrecer dátiles, suero de leche, agua y comida caliente a los coches y viandantes, para asegurarse de que todo el mundo puede comer cuando llega el momento de romper el ayuno. 

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