Guía de viaje de la isla Farasan

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Guía de la isla Farasan: actividades

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A unos 40 kilómetros (o una hora en barco) de Jizán se encuentran las islas Farasan. El archipiélago lo forman más de 80 islas, pero solo tres están habitadas todo el año. La isla más grande y en la que vive más gente es la isla Farasan, en la que hay más de 12.000 residentes permanentes, muchos de los cuales se trasladan a diario a Jizán para trabajar. La isla es famosa por su extraordinaria biodiversidad —la agencia Saudi Wildlife Authority declaró las islas Farasan zona protegida en 1996—, y alberga aguas cristalinas, todo un paraíso para bucear, y gran variedad de especies de aves y peces, como la gaviota ojiblanca, el dromas o el halcón pizarroso. En tierra se puede llegar a ver la gacela arábiga, en peligro de extinción (desde 2013 solo queda un millar de estas elegantes criaturas). «Farasan es un lugar muy especial», comenta Saad Al Dawood, un estudiante de Turismo de la Universidad Rey Saúd de Riad que ha pasado un tiempo en esta isla. «Se trata de una isla pequeña, con gente sencilla, donde se puede vivir una experiencia auténtica. Son acogedores por naturaleza».

La historia de la isla Farasan

Desde el I milenio a. C., la provincia de Jizán ha atraído a gente de Arabia, África y Europa. Las islas se conocían antiguamente como Portus Ferresanus. Una inscripción latina del 144 d. C. descubierta en la isla indica la existencia de una guarnición romana. A lo largo de los siglos han pasado muchos pueblos, como los aksumitas y los árabes, por Farasan, dejando tras ellos pistas de cómo eran sus sociedades. En el siglo XX, durante la II Guerra Mundial, quedó demostrada una vez más la ubicación estratégica de la provincia de Jizán y especialmente de las islas Farasan: los alemanes construyeron un fuerte en una de las islas del archipiélago.

Qué ver en la isla Farasan

Uno de los lugares de mayor interés de la isla es Al Qassar, una aldea de piedra arenisca. Se dice que data de la época de los romanos. Ya no está habitada y se ha reconstruido por completo para alojar turistas. También merece la pena visitar Beit Al Refai, una preciosa casa centenaria que perteneció a un próspero mercader de perlas llamado Munawar Al Refai y que es un ejemplo excelente de la arquitectura tradicional de Farasan: construida en piedra coralina y con una elaborada decoración tallada en las paredes de yeso. En la Mezquita Najdi también se puede apreciar el particular estilo arquitectónico de Farasan. ¿Busca una experiencia inolvidable? Al Dawood le recomienda salir a pescar. «La última vez que estuve allí salimos a pescar en barco hasta una isla pequeña. Compartimos té y pan con el capitán. Y además almorzamos lo que habíamos pescado nosotros mismos».

Cómo llegar a la isla Farasan

Solo se puede llegar a Farasan en el ferri que sale de Jizán. Desde noviembre de 2019 hay dos ferris que conectan Jizán y Farasan. Salen a las 07:30 y a las 15:30 respectivamente de cada lugar. En la isla Farasan no hay centros de buceo, así que no se olvide de llevar su equipo de snorkel. Aunque sí que hay hoteles, como el Farasan Coral Resort y el Farasan Hotel, muchos eligen acampar en la playa (no se olvide de llevar su propio equipo si decide acampar). «Cuando estuve allí, acampe dos noches junto al mar», explica Al Dawood. «Al despertarnos, miramos hacia las montañas y vimos dos gacelas arábigas. Fue increíble».

— Didi Gluck

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